Erik El Rojo.

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En este post hablaremos sobre el explorador y vikingo Erik Thorvaldsson, mas conocido por su apelativo de Erik El Rojo por el color de su cabello.

Nace en Noruega en el año 950, aunque debe emigrar junto a su familia hacia Islandia. Su padre, Thorvald Asvaldsson, asesina a un vecino por lo que es obligado al destierro.

Dentro de la comunidad vikinga no existía la pena de muerte, siendo el exilio la más grave de las sentencias. Este podía ser de tres años o definitivo.

Durante ese tiempo, el condenado no podía mantener ningún tipo de contacto con la comunidad de la que procedía, manteniendo durante el periodo de exilio el estatus de utlaginn o forajido.

En Islandia le es concedido a Thorvald una finca donde poder asentarse con su familia. La finca está situada en el norte de la isla, en Drangaland. Las tierras son poco cultivables y los pastos para el ganado escasean, lo que provoca que la familia pase hambre.

A la muerte del cabeza de familia, Erik se pone al frente de la familia y de la finca. Se casa con una muchacha de una familia islandesa de mayor categoría que la suya y continua su lucha para prosperar en la “Tierra de Hielo” (Islandia).

Al igual que su padre, Erik tuvo un enfrentamiento y mató a dos hijos de su vecino, por lo que fue condenado a considerarse durante tres años fuera de la ley.

Decide emprender un viaje de exploración hacia el oeste a una tierra mencionada por marinos y poetas. Se decía que un comerciante llamado Gunnbjörn Ulf-Krakason arrastrado por las tormentas había avistado unos islotes y una vasta tierra por detrás de ellos.

En su viaje hacia el oeste solo consigue ver una costa muy abrupta, inaccesible y que imposibilita cualquier intento de desembarco. Se deja arrastrar hacia el sur siguiendo el camino que llevaban los témpanos bordeando el cabo Farvel y de nuevo dirige su camino hacia el norte.

Llega al sudoeste de Groenlandia descubriendo un paisaje costero más acogedor. Pasa en la zona dos inviernos y explora a fondo cada fiordo.

Sobreviven gracias a la pesca y a la caza. Contemplan cascadas, pastos, bosques y más horas de luz de las que tenía Islandia. Descubren valles con altas montañas, ríos llenos de peces… Además de aguas pobladas de ballenas y focas.

Así Erik El Rojo se pasa los tres años de destierro recorriendo la costa de Groenlandia.

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Acabado su exilio regresa a Islandia, trayendo consigo magníficas historias sobre aquella “Tierra Verde”. Erik bautiza aquella tierra con este nombre con el fin de atraer colonos islandeses, puesto que creía que con ello la gente se sentiría más dispuesta a participar en la colonización.

En realidad, Groenlandia, la isla más grande del mundo, es un enorme páramo cubierto casi totalmente por un inmenso glaciar de kilómetros de profundidad. Es una de las reliquias de la Edad del Hielo y sólo la Antártida es más desolada.

Por lo que Groenlandia no era para nada verde. No existían yacimientos metalíferos ni tampoco zonas de sal, lo que obligaba a los habitantes de la isla a conservar sus alimentos en leche agria o ahumados. El ganado moría en invierno y no había pasto suficiente.

Tampoco había madera lo que era esencial para realizar barcos con los que remontar los fiordos y acceder a los territorios de caza del norte y los pocos humanos que convivían en la isla eran los esquimales.

Muchos creyeron las palabras de El Rojo y lo acompañaron en una nueva expedición con el fin de fundar una nueva colonia. La expedición estaba formada por una flota compuesta de 25 drakkars, cargados de colonos islandeses, en su mayoría familias enteras con sus animales, semillas, hierro y maderas.

Solo llegaron a su destino catorce barcos (unos regresaron a Islandia debido a las complicaciones de la navegación y otros desaparecieron en las profundidades del mar).

Las naves llegaron a las costas que Erik había descubierto con anterioridad, distribuyendose a los colonos en dos asentamientos: uno al este y otro al oeste.

Erik se estableció en una finca a la que llamó Brattahlid y gozó de gran prestigio entre la comunidad. Erik gobernó la colonia siendo su figura la de patriarca por vía de la asamblea vikinga.

Llegó a ser padre de cuatro hijos entre los cuales estaba Leif Eriksson, el primer europeo en colonizar América.

El asentamiento floreció, albergando un total de 3000 habitantes esparcidos sobre una vasta área a lo largo del Eriksfjord y otros fiordos contiguos.

Unos inmigrantes llegados en 1002 trajeron una epidemia que diezmó la población, y víctima de la cual murió Erik en el invierno del 1003, siendo este el final de explorador que descubrió la “Tierra Verde”

Como apéndice decir que la población se recuperó poco tiempo después continuando su supervivencia por aquellas lejanas tierras hasta la “Pequeña Edad de Hielo”, hacia mediados del siglo XV, etapa en la que, por motivos desconocidos, la temperatura en el hemisferio norte se redujo cerca de un grado centígrado, suficiente para acabar con la colonización de Groenlandia, 500 años después de la llegada del mítico Erik el Rojo.

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La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano

Proverbio vikingo

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